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	<title><![CDATA[NELSONcomics]]></title>
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	<copyright><![CDATA[&copy; nelson @ http://www.nelsoncomics.com/sblog/]]></copyright>
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	<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 14:42:57 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Art. La Información: SOBRE LA VERDAD]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=65</link>
		<description><![CDATA[<b>Sobre la Verdad</b><br /><br />Por Emmanuel Tagle, etagle@gmail.com<br /><br /> <br /><br />&quot;La verdad espera. Sólo la mentira tiene prisa.&quot; ~Alexandru Vlahuta<br /><br /><br /> <br /><br />Parte 1/2<br /><br /> <br /><br />A través de los tiempos la humanidad ha buscado incansablemente un bien supremo, superior y absoluto, expresado en manifestaciones éticas y morales basadas en la razón y la lógica, así como también en sistemas de dogmas y creencias agrupados en estructuras religiosas e inclusive en sistemas mitológicos. A eso le ha denominado como La Verdad.<br /><br /> <br /><br />Así, diversas culturas de todas las edades han diseñado sistemas varios para alcanzar dicha Verdad que se presupone no está al alcance inmediato de los hombres…<br /><br /> <br /><br />Ya en tiempos remotos, filósofos como los de la  corriente de los Epicureos destacaban el hecho de que lo trascendente no puede ser aprendido y aprehendido a través de nuestro intelecto, el cual, aun cuando pueda conducirnos por derroteros elevados, sólo podrá ubicarnos hasta un determinado umbral, empero no más allá en donde la felicidad absoluta se encuentra.<br /><br /> <br /><br />Otros, como los Budistas y en particular los de la doctrina Zen, mantienen un similar concepto, destacando la necesidad de “quebrar” el intelecto de tal forma de trascender la dualidad de las cosas que nuestra mente y/o psiquis está capacitada para entender. Ahí tenemos, como expresión de lo anterior, los Koan budistas que obligan al discípulo a prescindir del razonamiento lineal y apelar más bien a una elevación de su Consciencia.<br /><br /> <br /><br />El Sufismo, esa tradición esotérica del Islam y que dista en extremo de ser similar al cuerpo dogmático de dicha religión, igualmente presenta semejante postulado.<br /><br /> <br /><br />Y es que la “carnificación” de la Verdad no se basa en creencias ni en maromas intelectuales, sino en hondas y profundas experiencias íntimas del ser a base de vivencias. De esta forma la sabiduría no sería otra cosa que el resultado de la experiencia, de la experimentación del conocimiento adquirido.<br /><br /> <br /><br />Lo espiritual, entendiéndose por ello como la elevación, potenciación, refinamiento de la estructura físico-emocional-mental del ser humano, no puede ser transmitido ni endilgado a través de escritos sagrados u otro sistema de transmisión de información. Estos sólo se presentan a modo de mapas y/o referencias a ser transitados.  Eventualmente la mejor manera de transmisión de conocimiento entre el maestro y el discípulo es la oral, y no por el hecho de que las palabras transmitidas en esa forma sean más adecuadas, sino porque este acto presupone un contacto personal entre discípulo y el maestro que va más allá de la simple comunicación, aun cuando, la mayoría de las veces, sea el discípulo inconsciente de este hecho vivificador…<br /><br /> <br /><br />  <br /><br />De igual forma, el símbolo rosacruciano de la rosa enclavada en la cruz, nos habla de la expresión de lo superior a través de la densa materia del ser humano. Por ello es que lo Superior no puede ser mejor que el vehículo de expresión que nosotros mismos le proporcionamos. De ahí que el simbolismo cobra mayor significación: la crucifixión de lo Divino en la carne (materia densa) de lo humano y que lucha infructuosamente por expresarse.<br /><br /> <br /><br />Es por ello que somos un tanto reacios a ciertos esfuerzos impositivos en las cuestiones espirituales,  porque estos asuntos son el resultado de la maduración interna de cada ser humano.<br /><br /> <br /><br />No es lo mismo “Evangelizar” que propiciar lo que denominamos “La Alta Cultura Espiritual”, la cual se aleja de dogmas, creencias, supersticiones, prejuicios y/o preconcepciones arcaicas o “santas” tradiciones ajenas a todo progreso científico, cultural, artístico y moral; y que en definitiva se encuentran total y absolutamente divorciadas del más sano sentido común.<br /><br /> <br /><br />A continuación, recurrimos a un excelente relato Sufí para ejemplificar lo antes descrito.<br /><br /> <br /><br />Las leyes, por sí mismas, no hacen mejor a la gente, dijo Nasrudín al Rey . Es necesaria la práctica de ciertas cosas para lograr armonizarse con la verdad interior. Esta forma de verdad se asemeja muy poco a la verdad aparente.<br /><br /> <br /><br />E1 monarca decidió que él podía hacer y haría que la gente dijese la verdad. Él podía obligarlos a practicar la veracidad.<br /><br /> <br /><br />Se entraba a su ciudad por un puente. Sobre éste hizo construir un patíbulo. Cuando al amanecer del día siguiente fueron abiertas las puertas, el Capitán de la Guardia se encontraba apostado allí con un escuadrón de tropas, para examinar a todo el que entraba.<br /><br /> <br /><br />Fue hecho este anuncio: «Todos serán interrogados. Si dicen la verdad, se les permitirá entrar. Si mienten, serán colgados». Nasrudín se adelantó.<br /><br />¿Adónde va usted?<br /><br />-Yo -dijo Nasrudín lentamente- voy camino a ser colgado.<br /><br />-¡ No le creemos! -le contestaron.<br /><br />-Muy bien, si he mentido, ¡cuélguenme!<br /><br />-Pero si lo colgamos por haber mentido, habremos hecho que lo que usted dijo sea cierto.<br /><br />-Así es: ahora saben lo que es la verdad. ¡Su Verdad!<br /><br />Parte 2/2<br /> <br />“La verdad se pierde en el laberinto de las discusiones” ~ Séneca<br /> <br />Como ya hemos planteado en anterior entrega, la moral basada en la armonización de ciertos principios depende no de conceptos o creencias, sino de una sincera actitud y práctica consecuente, de modo que la maduración interior sea posible. Lo contrario sería una inmoralidad, toda vez que consideremos que las creencias son diversas en toda la humanidad y son particularismos de ver la realidad.<br /> <br />Es por ello que somos reacios a esa pedagogía espiritual tan infantil y miope que se basa en inculcar al ser humano dogmas a base de fe ciega con fantásticas promesas y terribles castigos, desconociendo y  relegando el cultivo de las fuerzas internas e ingénitas propias del ser humano.<br /> <br />La “Alta Culturización Espiritual” no reniega, de entrada, los aspectos derivados de la condición humana del individuo en todas sus dimensiones, sino que las reconoce, las acepta, las enfrenta, las contrasta y las encauza. En resumen, las cultiva.<br /> <br />¿Cómo se ha de pretender alcanzar lo trascendente si olvidamos cultivar el basamento primordial de nuestro ser en sus aspectos físicos, emocionales y mentales?<br /><br />La espiritualidad basada en la impresión sugestiva de los sentidos, en el mero ritual, no es más que un exoterismo que pertenece al mundo de las formas, de lo superficial.<br /> <br />Continuando con la sabiduría que emana del sufismo, presentamos otro cuento que es revelador en ese sentido.<br /> <br /> <br />Nasrudín llega a un pequeño pueblo en algún lugar de Medio Oriente. Era la primera vez que estaba en ese pueblo y una multitud se había reunido en un auditorio para escucharlo. Nasrudín, que en verdad no sabía qué decir, se propuso improvisar algo. Entró muy seguro y se paró frente a la gente. Abrió las manos y dijo:<br /><br />- Supongo que si ustedes están aquí, ya sabrán qué es lo que yo tengo para decirles.<br /><br />La gente dijo: - No... ¿Qué es lo que tienes para decirnos? No lo sabemos. ¡Háblanos!<br /><br />Nasrudín contestó: - Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber qué es lo que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo.<br /><br />Dicho esto, se levantó y se fue.<br /><br />La gente se quedó sorprendida. Habría sido un fracaso total si no fuera porque uno de los presentes, mientras Nasrudín se alejaba, dijo en voz alta: - ¡Qué inteligente!<br /><br />Y como siempre sucede, cuando uno no entiende nada y otro dice &quot;¡qué inteligente!&quot;, para no sentirse un idiota uno repite: &quot;sí, claro, qué inteligente&quot;. Y entonces, todos empezaron a repetir: - ¡Qué inteligente!.<br /><br />Hasta que uno añadió: - Sí, qué inteligente, pero... qué breve.<br /><br />Y otro agregó: - Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios. ¿Cómo nosotros vamos a venir acá sin siquiera saber qué venimos a escuchar? Qué estúpidos que hemos sido. Hemos perdido una oportunidad maravillosa. Qué iluminación, qué sabiduría. Vamos a pedirle a este hombre que dé una segunda conferencia.<br /><br />Entonces fueron a ver a Nasrudín, aludiendo que su conocimiento era demasiado para reunirlo en una sola conferencia. Nasrudín dijo que no, que de ninguna manera, que su conocimiento apenas alcanzaba para una conferencia y que jamás podría dar dos. La gente dijo: - ¡Qué humilde! E insistió en que querían escucharlo una vez más, hasta que finalmente, después de mucho empeño, Nasrudín accedió.<br /><br />Al día siguiente, el supuesto iluminado regresó al lugar de reunión, donde había más gente aún, se paró frente al público e insistió en su técnica:<br /><br />- Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido a decirles.<br /><br />La gente, cuidando de no ofender al maestro con la infantil respuesta de la anterior conferencia, dijo:<br /><br />- Sí, claro, por supuesto que lo sabemos. Por eso hemos venido.<br /><br />Nasrudín bajó entonces la cabeza y añadió:<br /><br />- Bueno, si todos ya saben qué es lo que vengo a decirles, yo no veo la necesidad de repetirlo.<br /><br />Se levantó y se volvió a ir.<br /><br />La gente volvió a quedar estupefacta. Hasta que alguien, otro alguien, gritó: - ¡Brillante!, tras lo cual el resto comenzó a decir:<br /><br />- ¡Sí, claro, este es el complemento de la sabiduría de la conferencia de ayer! - ¡Qué maravilloso! - ¡Qué espectacular! Y enseguida se oyó: -<br /><br />¡Queremos más, queremos escucharlo más. Queremos que este hombre nos dé más de su sabiduría!<br /><br />De manera que una delegación de los notables fue a verlo para pedirle que diera una tercera y definitiva conferencia. A pesar de la negativa de Nasrudín, la gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez, hasta que aquella persistencia lo persuadió y, finalmente, aceptó.<br /><br />Por tercera vez, se paró frente al público, que ya era multitudes, y les dijo:<br /><br />- Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido yo a decirles.<br /><br />Esta vez, la gente se había puesto de acuerdo: sólo el intendente del pueblo contestaría. El hombre, desde la primera fila, dijo: - Algunos sí y otros no...<br /><br />En ese momento, un largo silencio estremeció al auditorio. Todos siguieron a Nasrudín con la mirada. Entonces, el maestro respondió:<br /><br />- En ese caso, los que saben... cuéntenle a los que no saben.<br /><br />Y nuevamente se levantó y se fue.]]></description>
		<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 14:42:57 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Mente Joven]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=64</link>
		<description><![CDATA[Mente Joven<br />Por Nelson Castillo, etagle@gmail.com<br /><br /><br />&quot;La luciérnaga brilla cuando vuela, la mente también.&quot;~James Bailey<br /><br /><br /><br />Siempre hemos escuchado esa sobada y ya prefabricada frase que dice que “la juventud es un estado, una actitud (mental)”. Y digo prefabricada no por que dicho pensamiento no sea cierto, sino porque son tantas las bocas dentadas y desdentadas que de manera hipócrita y cínica la pronuncian, que poco honor le hacen, más aun cuando vemos que quienes afirman con tanta solemnidad mantienen una actitud nada positiva, sino más bien retrógrada alimentada por convencionalismos ridículos e inútiles.<br /><br />En efecto, ¿De qué sirve un pensamiento el cual no se lleva a efecto? La respuesta es obvia: a nada. Al menos a nada bueno.<br /><br />Más aun, el pensamiento inútil carente de acción genera decrepitud, degeneración y vejez, no sólo en lo mental, sino en lo físico.<br /><br />Y es que la mente es como un repositorio de agua, que cuando ésta no fluye y se estanca, no se oxigena y se pudre; nacen las larvas, los mosquitos y el hedor se hace presente. Pero aquí no me refiero a la actividad mental puramente intelectual.<br /><br />Lo mismo pasa con muchas de nuestras vidas y mentes al sumar años.<br /><br />Muchos estancan su esencia vital con chismes, malos pensamientos, crítica y desconfianza. Y lo más triste del caso es que en su larga vida adulta se convierten en verdaderos expertos de estos malos hábitos, que al final de cuentas producen achaques y “misteriosas” apariciones de enfermedades físicas.<br /><br />Hace ya muchos años hubo un ilustre investigador y erudito, precursor de la endocrinología, que señaló la estrecha relación existente entre mente y cuerpo, a tal punto de acuñar el término, ya por estos días tan común de ser oído, denominado “psicosomático”. Obviamente que en aquella época a dicho erudito la ciencia oficial no le dio mucha pelota. Y aun hoy en día hay a muchos hombres de ciencia, como médicos, a quienes el término poco menos que les espanta, incluso siguen con la fabulosa idea de que nuestra estructura puede ser dividida prioritariamente en un cuerpo que contiene un cerebro, el cual a su vez posee una mente; siendo que más bien somos una mente que contiene un cuerpo, el cual a su vez posee un cerebro…<br /><br />Felizmente la ciencia ha atisbado este “nuevo” paradigma e incluso comprobado esto último con estudios recientes y que reflejan insospechadas relaciones o conexiones entre nuestros diversos sistemas fisiológicos, conexiones las cuales pasaron inadvertidas por muchos años a los ojos de la ciencia oficial, por ser, diríamos, muy etéricas para ser detectadas y que no se conocían hasta hace muy poco.<br /><br />Por ejemplo, La Yoga (Kundalini) considera la existencia de un sistema etérico por el cual el ser humano transmuta la Energía Universal en componentes materiales necesarios para el sustento de la vida humana. Este sistema o cuerpo etérico posee unos centros que se denominan Chakras. Los Chakras pueden ser considerados como puntos focales de la mente, muy activos y a los cuales se les asocia una determinada VIBRACIÓN energética, obrando estos de forma biótica sobre nuestro sistema fisiológico. Cada Chakra posee su correspondiente doble material y que se asocia o coincide en la mayoría de veces con una glándula endocrina. Así pues, el Chakra Muladhara se asocia a las Gónadas, el Chakra Manas al Páncreas, etc.<br /><br />Pues bien, dentro de esta doctrina el corazón también es considerado asiento material de un Chakra, en este caso llamado Anahata. La ciencia occidental miraba recelosamente este hecho, dado que, entre otras cosas, no consideraba al corazón como una glándula endocrina debido a que la función endocrina sólo se asociaba al tejido glandular. Sin embargo, no fue sino hasta la década de los ochenta cuando la ciencia descubre la hormona del corazón FNA (Factor Natriurético Auricular), la cual tiene una estrecha actuación sobre los riñones.<br /><br />Ahora bien, a partir de estos descubrimientos ya la ciencia considera la posibilidad de que existan otros tejidos, no sólo glandulares, que puedan tener esta función endocrina.<br /><br />Por otra parte la ciencia ha descubierto que las relaciones bioquímicas del ser humano no son puramente mecánicas, sino que obedecen a mecanismos más bien VIBRACIONALES a nivel molecular.<br /><br />Este es el caso de los receptores que reciben determinados mensajes de sustancias tales como las hormonas y los neurotransmisores.<br /><br />Esto da crédito a ciertas doctrinas antiquísimas, así como a ciertos planteamientos de la física cuántica: La VIBRACIÓN es un elemento no sólo físico, sino un elemento de la función biológica a ser considerado.<br /> <br />Las sustancias químicas que se relacionan con los receptores se denominan ligandos, estos son: las hormonas, los neurotransmisores y los péptidos. <br /><br />Durante muchos años, se pensó que este sistema de receptores y ligandos era propio del sistema nervioso y el cerebro. Se consideraba que los neurotransmisores eran las sustancias químicas del pensamiento.<br /><br />Pero nuevos estudios dan cuenta de otra verdad, ya que este sistema de comunicación de sustancias químicas está en realidad diseminado POR TODO EL CUERPO. NUESTRA MENTE NO SÓLO ESTÁ EN EL CEREBRO. Esto, a su vez, cambia totalmente el paradigma de cómo la mente (psiquis) se relaciona con el cuerpo (soma).<br /><br />Por toda la estructura material de nuestro ser, en cualquier resquicio del mismo, hay sustancias que se asocian al pensamiento y a la emoción, la mente está en todas partes de manera ommnipresente, procesando y entregando un gran cúmulo de información de manera bidireccional, de tal suerte que ahora el cerebro es tan sólo un punto focal de una gran actividad emocional y psíquica dentro de esta gran red que a su vez recibe información que previamente ciertos puntos nodales de este sistema de receptores-ligando ha seleccionado. La conexión mente-cuerpo no es ahora solamente un sistema de comunicación exclusivamente eléctrico gobernado por la activación de las células nerviosas. Estos centros nodales poseen incluso su propia memoria. Tal es el grado de autonomía de estos que algunos investigadores los llaman pequeñas mentes y se cree que estos serían el asiento de lo que desde hace ya algún tiempo se denomina subconsciente.<br /><br />Como ya hemos apuntado este sistema es bidireccional, es decir la información no sólo viaja desde la mente hacia el cuerpo, sino que también viaja desde el cuerpo hacia la mente.<br /><br />Este lenguaje de comunicación de cuerpo-mente, resultaría ser muy sutil y seguiría los matices dados por la experiencia, es decir, no es un lenguaje literalmente codificado como el usado habitualmente para comunicarnos entre humanos.<br /><br />En este sentido, se realizó un interesante experimento en donde a unos perros de les dió una sustancia endulzada con sacarina, cuyo efecto era el de producir depresión en el sistema inmunológico de los animales. Luego, a estos mismos canes, se les suministró sólo sacarina, sin la otra sustancia, y también se produjo una baja en la actividad inmunológica de los perros…<br /><br />Los perros de manera subconsciente regularon la actividad inmunológica.<br /><br />Todo esto, sorprendentemente, constata y demuestra científicamente algunas de las prácticas antiquísimas como las de la Raja Yoga, del Taoísmo y del Budismo, entre otros, en donde la respiración y los ejercicios de meditación tienen una tremenda ingerencia en la potenciación de los sistemas psíquico-biológicos que recién la ciencia occidental vislumbra en sus incipientes pero no menos importantes descubrimientos. <br /><br />Por ello es más que evidente que un pensamiento sostenido continuamente produce un efecto real, objetivo, concreto y eventualmente dable de ser dimensionado en nuestra estructura física.<br /><br />Visto el asunto a la luz de esto, es imperioso educar y cultivar la mente, cuidarla como el más preciado de los jardines, ya que de no hacerlo, los primeros afectados somos nosotros mismos acusando un deterioro palpable en nuestro sistema inmunitario y consecuentemente en nuestra salud..<br /><br />Una buena salud se construye también con buenos pensamientos. Y esto ya dejó de ser una verdad esotérica para convertirse en una verdad puramente científica como resumidamente hemos visto.<br /><br />Requerimos urgentemente de una profilaxis mental. Todo intento de mejorar la salud debiera comenzar con esto. Y debiera empezar en la educación dada en la más tierna infancia.<br /><br />Por eso y a modo de antídoto, siempre es recomendable disfrutar la vida mesuradamente con pequeñeces simples y bellas desperdigadas por ahí y que esperan que tropecemos con ellas para ser apreciadas a través de la lupa de la inocencia y así verlas como realmente son: magnánimas, simplemente magnánimas.<br /><br />Por ello, el camino de lo Espiritual se basa en la Inocencia.<br />La Inocencia pule y lustra nuestra mente, la hace refulgente, cual espejo perfecto que es; absorbe la luz del Universo para luego reflejarla por doquier.<br /><br />¿De que sirven los rezos de una mente oscura tiznada por abyectos pensamientos y deseos, incapaz de reflejar el valor y sentido de lo esencial y trascendente de la Vida?<br /><br />Una mente así, con tantos contrapesos, es incapaz de elevar dichas plegarias a los cielos, y peor aun, incapaz de oír lo que desde estos se le pueda susurrar…<br /><br />El mundo, con toda la humanidad llena de creencias y conceptos de todo tipo, no parece ser más elevada y altruista, sino todo lo contrario. Ahí están los hechos que la desnudan en su hipocresía.<br /><br />Cierta vez, estando en un velorio escuchábamos a un viejo –como el mismo se autodenominaba- muy simpático que nos contaba sus experiencias. El monólogo era versado sólo sobre recuerdos de personas, de cosas, de lugares, de comidas etc. Sólo recuerdos. Y nos preguntábamos ¿Es que llegados a una edad, nuestra mente está automáticamente programada para anclarse sólo en el pasado? ¿Qué pasaría si llegados a los 90 años estuviéramos más tiempo mirando hacia el futuro entreteniéndonos con aprender tantísimas cosas, curioseando y descubriendo otras tantas más? Esa anormalidad estamos seguros que intentarían tratarla en algún psiquiátrico geriátrico, administrando algún enema o pastilla radioactiva. Pero esto felizmente no es lo normal, sino aquello, lo del viejo del monólogo.<br /><br />Vivir así, siempre en el pasado, nos parece que es una eterna agonía y, peor aun, adelantada.<br /><br />Y es que cuando la pregunta “¿Qué esperamos de la vida?” ya no la hacemos recurrentemente sino que la reemplazamos por otra “¿Cuándo llegará la muerte?”, ciertamente somos viejos, muy viejos; y eso no tiene que ver con cuantos años se tengan a cuestas.<br /><br />Vemos tristemente que muchas personas, ya entradas en edad, en vez de haber desenrollado el Libro de la Vida, más bien lo han enrollado con conceptos inamovibles y firmemente anquilosados en su ser que literalmente los podemos ver. Han cerrado ese libro con creencias atávicas que son en su mayoría, sino todas, ridículas supersticiones. Lo han hecho inaccesible con sus miedos que han ido destilando a lo largo de sus años hasta obtener la esencia misma de estos: miedo a la muerte. Todo esto les ha impedido alivianarse para poder desplegar sus angelicales alas y elevarse conscientemente hacía encumbrados derroteros donde mora el alma…<br /><br />Nuestra vida, esa experiencia de nuestro eterno existir, debiera ser todo lo contrario a medida que sumamos años: una celebración constante de creciente alegría en nuestro camino de retorno hacia la inocencia y nuestra verdadera patria celestial, que dista en extremo de ser lo que habitual y míticamente entendemos por celestial…<br /><br />Y esto es imposible mientras no desechamos y desterramos, entre otras cosas, nuestros miedos de nuestro ser, incluyendo el de la muerte.<br /><br />Pero es entendible, ya que ese miedo ancestral ha sido alimentado por años y siglos de taladrarnos y machacarnos la psiquis con el terror a desaparecer físicamente, de no ser salvos e irnos a quien sabe que infierno a causa de nuestros pecados y no poder recibir las mieles de una vida eterna en un sublime cielo, mítico y fabuloso.<br /><br />Los “buenos” (aun no se ponen de acuerdo si por fe o por obra) irán al Cielo.<br /><br />Esa es la mayor y demagógica promesa que jamás político alguno haya proferido.<br /><br />El infierno, ese otro mítico y fantástico lugar inventado por intereses propiamente materiales, y cuyo origen bebe de las fuentes Persas, debiéramos buscarlo más bien en nuestra mente y personalidad, aquí mismo en la tierra. Su signo distintivo, diríamos, es la “I”.<br /><br />La ”I” del infierno:<br /><br />Intolerancia.<br />Ignorancia.<br />Impaciencia.<br />Incomprensión.<br />Ira.<br /><br />I sólo la Inocencia nos remide de ese lugar, elevándonos hacia la felicidad aquí en la tierra.<br /><br />Porque la inocencia no conoce de juicios (prejuicios), de pasados y futuros -sólo de presentes- y sabe sólo de libertades, que nos emancipan, no de ningún tirano externo, sino de nosotros mismos y de nuestras supersticiosas creencias, obtusos pensamientos, abyectas pasiones, añejos conceptos y malvados prejuicios.<br /><br />La Inocencia es el mágico elixir que todo lo cura, la Fuente Eterna de la Juventud…<br /><br />El presente es nuestra época.<br /><br />Somos eternos.<br /><br />La vida es pasajera… y la muerte también.]]></description>
		<pubDate>Sun, 27 Jun 2010 15:36:55 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Creencia, Religión y Espiritualidad]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=63</link>
		<description><![CDATA[Creencia, Religión y Espiritualidad<br />Por Emmanuel Tagle, etagle@gmail.com<br /> <br />“Muchas de las creencias que albergamos son otoñales hojas que no se sostienen con la mas leve brisa  de la sana razón. A esas las denominamos supersticiones.” ~ Emmanuel Tagle<br /> <br />Para aquellos que preguntan, no nos adherimos a ningún credo, religión o filosofía en particular, intentamos mantener en todo momento nuestra libertad de pensamiento cuidándonos de aferrarnos a determinada línea o forma de conceptualizar la realidad; nos consideramos, si se quiere ubicar una palabra para catalogarnos, Universalistas, en su más amplio significado y sentido. <br /><br />Y por esta manera de auscultar la realidad, son las preguntas que nos hacemos las que fijan nuestros derroteros y aspiraciones trascendentales, más que las respuestas de lo supuestamente ya sabido y conocido… Esta actitud nuestra es garantía para evitar eventuales fanatismos, los cuales tanto daño y destrucción han traído a esta vapuleada humanidad. <br /><br />El fanático sólo entiende de creencias, más no le interesa la Verdad. <br />No pretendemos condenar las creencias ajenas, ya que reconocemos el libre albedrío que cada quien posee como derecho inalienable de su condición humana para creer lo que le venga en gana, porque el hombre es místico por naturaleza. <br /><br />No nos pasa ni remotamente la idea de, por ejemplo, juzgar el budismo a través del cristianismo, ni tampoco nos pasa por la mente enjuiciar el cristianismo a través del budismo. Es más, somos cautelosos de emitir cualquier juicio de valor, a sabiendas de que como humanos que somos grande es nuestra ignorancia. Por ello sostenemos que “la ignorancia cuando juzga, es injusta”. <br /><br />Nuestra actitud frente a las creencias es, si se quiere, ecléctica; y nos adherimos a aquellas visiones especialmente trascendentales que se identifican por sus caracteres universales y eternos. <br /><br />En ese sentido nuestro propósito práctico es poder transformarnos en dignos exponentes de la sabiduría que amamos y devotos de la Verdad que nos esforzamos en comprender y servir, porque lo espiritual demanda preparación y un activismo dinámico fundamentado en realizaciones íntimas a base de voluntad. <br /><br />Podemos discrepar radicalmente con determinadas creencias y en particular con sus modelos metodológicos o pedagógicos que muchas veces impiden la auto-emancipación del ser humano. <br /><br />Pero esta diferencia de opinión tampoco nos da licencia alguna para pretender que nuestra “verdad” es la única valedera. Porque las creencias se adecuan a cada estadio del desarrollo humano en diversos ámbitos, como el físico, emocional y mental. <br /><br />Algunas creencias son tremendamente necesarias en su momento, pero otras son un verdadero obstáculo. De ahí que más de alguno ha sostenido que “el mayor y más doloroso parto que un ser humano pueda tener es el de concebir una nueva idea”. <br /><br />Un corredor de los 100 metros planos puede en su momento, producto de un accidente, requerir la asistencia de un par de muletas; pero habiéndose recuperado de su lesión, sería descabellado pretender seguir usando dichos apoyos. <br /><br />Un tullido, sin embargo, requerirá usar de por vida sus muletas… <br /><br />Por ello sostenemos que “definir la moral en base a creencias es una inmoralidad”, aparte de ser tremendamente injusto. <br /><br />------------------------------------<br /><br />Las creencias obedecen a mecanismos pasivos de nuestra psiquis, las cuales a su vez definen ciertos paradigmas y cuya función no es otra que la de ahorrarnos cierta energía mental al dar por sentado ciertas “verdades” en nuestra interacción con la realidad. Es decir, las creencias se identifican o responden a las fuerzas conservadoras de la naturaleza y consiguientemente de nuestra psiquis. <br /><br />Por ello la fe mal llevada es terriblemente negativa y propende a una pasividad asombrosa de las funciones mentales del ser humano. “La fe es el recurso del ahíto, del desventurado que no sabe por donde seguir y que carece del método que es indispensable para disponer de sus posibilidades, algo así como el artesano de todas las artes que carece de oficio en todas las ciencias. La fe es el sostén del iluso, el alimento del vencido, el refugio del cobarde y la tabla de salvación del desdichado y desesperado. De ahí que la fe no exija esfuerzo alguno y sólo requiera confianza estática, esperanza inconsecuente, persistencia en el desaliento y expectación dentro de lo inconcebible o imposible. Para tener fe basta con cerrar las avenidas del criterio, renunciar a la comprensión, enclaustrarse en la propia impotencia mental y confiar en el acaso. La fe es la fácil filosofía del derrotado, la magia del impotente, la ciencia del insolvente y el poder del iluso y, cuando por ventura sus esperanzas se ven satisfechas, grita con pasmosa emoción: &quot;¡Milagro!&quot; sin percatarse que él mismo es el creador de sus propias ilusiones y el verdadero artesano del desenvolvimiento de sus propia vida.” <br /><br />Un gran filósofo alemán dijo cierta vez: “Creo porque no estoy seguro, y si tuviera la certeza, dejaría de creer”. Esto refleja claramente lo que queremos dar a entender sobre aquellas creencias negativamente atávicas y que nos limitan enormemente con su pasividad en la comprensión vivencial de lo espiritual y trascendente, cuya expresión objetiva o material nos es dable percibir con nuestros cinco y limitados sentidos. <br />Quien niega o afirma determinada creencia sin conocimiento, se para en el umbral de la superstición y se sitúa en terrenos pantanosos de la realidad, convirtiéndose en víctima y presa fácil de las fuerzas nacidas de la ignorancia, tanto propia como ajena.<br /><br />Creer es Crear. <br /><br />En efecto, para nosotros el enfoque que propugnamos está dado por la fórmula “Creer es Crear”, pero no llevada o aplicada de manera caprichosa por enclenques mentes o sugestionables seres prestos a creer las fantasías más inverosímiles, ridículas y disparatosas por el simple hecho de encontrarlas fascinantes o porque son proclives a tomarlas como verdades ya que les place o les reconforta identificarse con ellas anulando todo sentido común y crítico al margen de la sana razón. Esta fórmula implica el desenvolvimiento dinámico de nuestra mente a través de una función que se expresa a base de acicatado esfuerzo y voluntad. <br /><br />Las creencias no se combaten con creencias, sino con la Verdad, cuya &quot;carnificación&quot; o manifestación en el Ser es fruto de hondas y profundas realizaciones íntimas a base de la aplicación y ejercicio constante de sus facultades. <br />La naturaleza manifiesta una serie de fuerzas, las cuales podemos agrupar en 3 modalidades: fuerzas Conservadoras, Creadoras y Modificadoras (Destructoras). <br /><br />Así vemos pues, que la fe pertenece a las primeras, las de índole conservadora. <br />Esta triada de fuerzas ha sido identificada por diversos pueblos y culturas a través de los tiempos. En el caso de los egipcios tenemos a Osiris, Isis y Horus; en la India la tri-murti Shiva, Brahmá, Vishnú; en el Tibet a Atma, Buddhi, Manas; &amp;#346;ivá, &amp;#346;ákti y Nára en el Triká (Shaivismo no dual de Cachemira) y en occidente tenemos la Santa Trinidad del Padre, El Hijo y El Espíritu Santo, doctrina que fuera finalmente confirmada en el Concilio de Constantinopla. <br />La palabra “religión” proviene del término latino “religio” el cual a su vez proviene de “religare”, según la interpretación cristiana y que fuera la más extendida dada por Lactancio. El término “re” se interpreta como un elemento que re-potencia la acción del verbo “ligare” (unir), de ahí que se hable de atadura o amarre. Algunos entienden que en este caso hablaríamos de “ataduras racionales” por la ausencia de la razón. Otros han querido interpretar el término “re” como “volver a unir”. Conforme a esto, el  positivo propósito de la religión sería propiciar la común-unión del ser humano con aquello que consideramos trascendente y superior.<br />Este último concepto lo podemos encontrar, igualmente, en el caso de la Yoga en sus diferentes manifestaciones físico-mentales, cuyo propósito no es otro que el de conducir al ser humano hacia la unión o fusión con el Absoluto.<br /> <br />------------------------------------<br /> <br />El sabio Patañjali hubo de clasificar y definir 7 tipos de Yoga, pasando por las que impulsan un desarrollo físico, hasta las relacionadas con los aspectos mentales. Dentro de éstas tenemos la Bhakti Yoga, que es una Yoga basada en el aspecto devocional. Esta Yoga puede decirse que es una de las más pasivas ya que promueve un estado subjetivo que básicamente proyecta externamente un sentimiento hacia lo supremo. De ahí que sea considerada una especie de Yoga un tanto acomodaticia, ya que no implica mayormente la puesta en acción de la voluntad creativa en el desarrollo de otros aspectos más bien internos de la estructura del ser.<br />Haciendo un símil, podemos afirmar que en occidente lo que prima es principalmente una especie de Bhakti Yoga, donde lo espiritual se entiende como una actividad puramente devocional y venerativa, asumiendo como verdades determinadas creencias muchas de las cuales no tienen mayor sustento y cuyo efecto generalmente no es otro que el de la exacerbación emotiva. Nada más debemos observar la existencia del término “creyente”, cuyo significado muchas veces se asocia erradamente a alguna actividad espiritual que es dinámica y creadora; y no pasiva y acomodada.<br />Incluso tradiciones espirituales que no contemplan en su génesis la veneración  y adoración como vehículo del desarrollo expansivo de la manifestación de lo espiritual han sido desvirtuadas algunas veces para hacerlas más acomodaticias a las grandes masas incultas e ignotas, carentes de toda disciplina, preparación mental, emocional y física. Ejemplos de esto los hay por doquier, como el caso de la veneración del “diente sagrado de Buda” en oriente. En occidente, otro tanto.<br /> <br />La Alta Cultura Espiritual está divorciada de la imposición de fés y credos expedidos con promesas interesadas o aterradoras amenazas. La espiritualidad implica la integración armoniosa de todas las facultades, reciedumbre de carácter, nobleza moral y la germinación y/o expresión de las fuerzas ingénitas del ser en un estado de inocencia ajeno a convencionalismos socio-culturales, supercherías y supersticiones religiosas muchas de las cuales han demostrado por siglos su ineficacia e inutilidad para hacer del ser humano una entidad más elevada y en continua comunión con los principios universales.<br /> <br />Y es que la adopción de creencias no obra mayores transformaciones definitivas y finales. A lo más condicionan y establecen sustentos existenciales a nivel psicológico que a modo de perfume sólo enmascaran las cuestiones fundamentales del ser, y que han sido mantenidas por siglos de manera irresoluta.<br /> <br />El ser espiritual se libera de si mismo, de sus demonios y sus dioses, porque para aquel que ha expandido sus conocimientos, experiencias y vivencias en los terrenos de lo trascendente, de lo interno y de lo íntimo de su ser, no requiere de fés ni credos fantásticos y exóticos. La vida, la realidad y sus interioridades causales se le presentan de manera diáfana y cristalina al disiparse el velo de lo ilusorio y que ha sido sustentado por la experiencia sensorial y limitada de sus 5 sentidos físicos.<br /> <br />No es necesario tener fe en lo que se conoce, y menos en lo que se experimenta. Si se deja caer de entre las manos un vaso, éste indefectiblemente viajará hacia el suelo. Y no es necesario tener fe en que si se suelta, se estrellará contra el piso.<br /> <br />El Ser humano es una entidad conformada por los mismos elementos del Universo visible e invisible, un punto focal de Conciencia que experimenta realidades multifactoriales y multidimensionales, la mayoría de las veces de manera inconsciente y subconscientemente. Su experiencia, al igual que el Universo, está gobernada por precisas leyes, las mismas leyes que gobiernan todo cuanto ha existido, existe y existirá.<br /> <br />Sería entonces una estupidez mayúscula pensar en el hecho de que hayan leyes especiales que gobiernan al ser humano y otras tantas diferentes a la Naturaleza o al Universo mismo, del cual él es un elemento más que lo integra.<br /> <br />Por ello, ser un intranauta y redescubrirse así mismo implica, entre otras cosas, conocer el Universo, sino varios…<br /> <br />“Arriba es abajo, como abajo es arriba”, dicta la máxima “Hermética”.<br /> <br />El Ser Espiritual vive en la obviedad de lo trascendente, de lo eterno y de lo Universal.]]></description>
		<pubDate>Sat, 29 May 2010 16:25:10 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[40 y 20]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=62</link>
		<description><![CDATA[40 y 20<br /> <br />Dentro de unos días cumplo 40 años, nada especial. Poca cosa, tan sólo el 20% de lo que me toca. Si fueran 42, por lo menos tendría ese hecho la curiosidad de que mi estructura atómica se habría cambiado o renovado totalmente 6 veces desde que apareciera en este mundo.<br /> <br />Mi Sol en ese día estará en Capricornio, dicen. Capricornio debe estar de vacaciones tomando un chin de Sol, que ciertamente le hace falta. Esto no me preocupa.<br /> <br />Lo que si me preocupa, es que en la bendita Casa II tengo un “estelio”, o sea una concentración de planetas,  3 para ser más exactos: Sol, Mercurio y Venus.  Según eso, debiera estar podrido en plata… pero parece que al igual que el Sol, estos planetas andan de vacaciones… ¡y muy largas!<br /> <br />Soy hijo de Saturno… lo que consigo no se me regala, lo obtengo con esfuerzo, y mucho.<br /> <br />Si hay algo que en estos 40s ha sido una constante, es esto último.<br /> <br />Sin embargo, a pesar de los avatares de la vida, hemos intentado tener una actitud positiva y ajena a tantos convencionalismos socio culturales, los cuales me resultan en su mayoría retrógados, ridículos, inútiles, y un atentado contra la juventud que paradójicamente tanto idolatra nuestra sociedad.<br /> <br />Siempre he escuchado esa sobada y ya prefabricada frase que dice que “la juventud es un estado, una actitud (mental)”. Y digo prefabricada no por que dicho pensamiento no sea cierto, sino porque son tantas las bocas dentadas y desdentadas que de manera hipócrita y cínica la pronuncian, que poco honor le hacen.<br /> <br />En efecto, ¿De qué sirve un pensamiento el cual no se lleva a efecto? La respuesta es obvia: a nada. Al menos a nada bueno.<br /> <br />Más aun, el pensamiento inútil carente de acción genera decrepitud, degeneración y vejez, no sólo en lo mental, sino en lo físico.<br /> <br />Y es que la mente es como un repositorio de agua, que cuando ésta no fluye y se estanca, no se oxigena y se pudre; nacen las larvas, los mosquitos y el hedor se hace presente. Pero aquí no me refiero a la actividad mental puramente intelectual.<br /> <br />Lo mismo pasa con muchas de nuestras vidas y mentes al sumar años.<br /> <br />Muchos estancan su esencia vital con chismes, malos pensamientos, crítica y desconfianza. Y lo más triste del caso es que en su larga vida adulta se convierten en verdaderos expertos de estos malos hábitos, que al final de cuentas producen achaques y misteriosas apariciones de enfermedades físicas.<br /> <br />Hace ya muchos años hubo un ilustre investigador y erudito, precursor de la endocrinología, que señaló la estrecha relación existente entre mente y cuerpo, a tal punto de acuñar el término, ya por estos días tan común de ser oído, denominado “psicosomático”. Obviamente que en aquella época a dicho erudito la ciencia oficial no le dio mucha pelota. Y aun hoy en día hay a muchos hombres de ciencia, como médicos, a quienes el término poco menos que les espanta, incluso siguen con la fabulosa idea de que nuestra estructura puede ser dividida prioritariamente en un cuerpo que contiene un cerebro, el cual a su vez posee una mente; siendo que más bien somos una mente que contiene un cuerpo, el cual a su vez posee un cerebro…<br /> <br />Felizmente la ciencia ha atisbado este “nuevo” paradigma e incluso comprobado esto último con estudios recientes y que reflejan insospechadas relaciones o conexiones entre nuestros diversos sistemas fisiológicos, conexiones las cuales pasaron inadvertidas por muchos años a los ojos de la ciencia oficial, por ser, diríamos, muy etéricas para ser detectadas y que no se conocían hasta hace muy poco.<br /> <br />Por ejemplo, La Yoga (Kundalini) considera la existencia de un sistema etérico por el cual el ser humano transmuta la Energía Universal en componentes materiales necesarios para  el sustento de la vida humana. Este sistema o cuerpo etérico posee unos centros que se denominan Charkas. Los Chakras pueden ser considerados como puntos focales de la mente, muy activos y a los cuales se les asocia una determinada VIBRACIÓN energética, obrando estos de forma biótica sobre nuestro sistema fisiológico. Cada Chakra posee su correspondiente doble material y que se asocia o coincide en la mayoría de veces con una glándula endocrina. Así pues, el Chakra Muladhara se asocia a las Gónadas, el Chakra Manas al Páncreas, etc.<br /> <br />Pues bien, dentro de esta doctrina el corazón también es considerado asiento material de  un Chakra, en este caso llamado Anahata. La ciencia occidental miraba recelosamente este hecho, dado que, entre otras cosas, no consideraba al corazón como una glándula endocrina debido a que la función endocrina sólo se asociaba al tejido glandular.  Sin embargo, no fue sino hasta la década de los ochenta cuando la ciencia descubre la hormona del corazón FNA (Factor Natriurético Auricular), la cual tiene una estrecha actuación sobre los riñones.<br /> <br />Ahora bien, a partir de estos descubrimientos ya la ciencia considera la posibilidad de que existan otros tejidos, no sólo glandulares, que puedan tener esta función endocrina.<br /> <br />Por otra parte la ciencia ha descubierto que las relaciones bioquímicas del ser humano no son puramente mecánicas, sino que obedecen a mecanismos más bien VIBRACIONALES a nivel molecular.<br /> <br />Este es el caso de los receptores que reciben determinados mensajes de sustancias tales como las hormonas y los neurotransmisores.<br /> <br />Esto da crédito a ciertas doctrinas antiquísimas, así como a ciertos planteamientos de la física cuántica: La VIBRACIÓN es un elemento no sólo físico, sino un elemento de la función biológica a ser considerado.<br /><br />Las sustancias químicas que se relacionan con los receptores se denominan ligandos, estos son: las hormonas, los neurotransmisores y los péptidos. <br /><br />Durante muchos años, se pensó que este sistema de receptores y ligandos era propio del sistema nervioso y el cerebro. Se consideraba que los neurotransmisores eran las sustancias químicas del pensamiento.<br /> <br />Pero nuevos estudios dan cuenta de otra verdad, ya que este sistema de comunicación de sustancias químicas está en realidad diseminado POR TODO EL CUERPO. NUESTRA MENTE NO SÓLO ESTÁ EN EL CUERPO. Esto, a su vez, cambia totalmente el paradigma de cómo la mente (psiquis) se relaciona con el cuerpo (soma).<br /> <br />Por todo nuestro cuerpo, en cualquier resquicio del mismo, hay sustancias que se asocian al pensamiento y a la emoción, la mente está en todas partes de manera ommnipresente, procesando y entregando un gran cúmulo de información de manera bidireccional, de tal suerte que ahora el cerebro es tan sólo un punto focal de una gran actividad emocional y psíquica dentro de esta gran red, la conexión mente-cuerpo no es ahora sólamente un sistema de comunicación exclusivamente eléctrico gobernado por la activación de las células nerviosas. El cerebro es tan sólo el punto focal del pensamiento y del sentimiento que a su vez recibe información que previamente ciertos puntos nodales de este sistema de receptores-ligando de gran actividad ha seleccionado y otros descartados. Estos centros nodales poseen incluso su propia memoria. Tal es el grado de autonomía de estos que algunos investigadores los llaman pequeñas mentes y se cree que estos serían el asiento de lo que desde hace ya algún tiempo se denomina subconsciente.<br /><br />Como ya hemos apuntado este sistema es bidireccional, es decir la información no sólo viaja desde la mente hacia el cuerpo, sino que también viaja desde el cuerpo hacia la mente.<br /> <br />Este lenguaje de comunicación de cuerpo-mente, resultaría ser muy sutil y seguiría los matices dados por la experiencia, es decir, no es un lenguaje literalmente codificado como el usado habitualmente para comunicarnos entre humanos.<br /> <br />En este sentido, se realizó un interesante experimento en donde a unos perros de les dio una sustancia endulzada con sacarina, cuyo efecto era el de producir depresión en el sistema inmunológico de los animales. Luego, a estos mismos canes, se les suministró sólo sacarina, sin la otra sustancia, y también se produjo una baja en la actividad inmunológica de los perros…<br /> <br />Los perros de manera subconsciente regularon la actividad inmunológica.<br /><br />Todo esto, sorprendentemente, constata y demuestra científicamente algunas de las prácticas antiquísimas como las de la Raja Yoga, del Taoísmo y del Budismo, entre otros, en donde la respiración y los ejercicios de meditación tienen una tremenda ingerencia en la potenciación de los sistemas psíquico-biológicos que recién la ciencia occidental vislumbra  en sus incipientes pero no menos importantes descubrimientos. <br /> <br />Por ello es más que evidente que un pensamiento sostenido continuamente produce un efecto real, objetivo, concreto y eventualmente dable de ser dimensionado en nuestra estructura física.<br /> <br />Visto el asunto a la luz de esto, es imperioso educar y cultivar la mente, cuidarla como el más preciado de los jardines, ya que de no hacerlo, los primeros afectados somos nosotros mismos acusando un deterioro palpable en nuestro sistema inmunitario y consecuentemente en nuestra salud..<br /> <br />Una buena salud se construye también con buenos pensamientos. Y esto ya dejó de ser una verdad esotérica para convertirse en una verdad puramente científica.<br /> <br />Requerimos urgentemente de una profilaxis mental. Todo intento de mejorar la salud debiera comenzar con esto. Y debiera empezar en la educación dada en la más tierna infancia.<br /> <br />Por eso y a modo de antídoto, siempre he tratado de disfrutar la vida con tantas pequeñeces simples y bellas desperdigadas por ahí y que esperan que tropecemos con ellas para ser apreciadas a través de la lupa de la inocencia y así verlas como realmente son: magnánimas, simplemente magnánimas.<br /> <br />Si hay alguna creencia que pueda cada día anidar más firmemente es que el camino de lo espiritual se basa en la Inocencia.<br /> <br />La Inocencia pule y lustra nuestra mente, la hace refulgente, cual espejo perfecto que es; absorbe la luz del Universo para luego reflejarla por doquier.<br /> <br />¿De que sirven los rezos de una mente oscura tiznada por abyectos pensamientos y deseos, incapaz de reflejar el valor y sentido de lo esencial y trascendente de la Vida?<br /> <br />Una mente así, con tantos contrapesos, es incapaz de elevar dichas plegarias a los cielos, y peor aun, incapaz de oír lo que desde estos se le pueda susurrar…<br /> <br />El mundo, con toda la humanidad llena de creencias y conceptos de todo tipo, no parece ser más elevada y altruista, sino todo lo contrario. Ahí están los hechos que la desnudan en su hipocresía.<br /> <br />Estando en un velorio el otro día, escuchaba a un viejo –como el mismo se autodenominaba- muy simpático que nos contaba sus experiencias. El monólogo era versado sólo sobre recuerdos de personas, de cosas, de lugares, de comidas etc. Sólo recuerdos. Y yo me preguntaba para mis adentros ¿Es que llegados a una edad, nuestra mente está automáticamente programada para anclarse sólo en el pasado? ¿Qué pasaría si llegados a los 90 años estuviéramos más tiempo mirando hacia el futuro entreteniéndonos con aprender tantísimas cosas, curioseando y descubriendo otras tantas más? Esa anormalidad estoy seguro que intentarían tratarla en algún psiquiátrico geriátrico, administrando algún enema o pastilla radioactiva. Pero esto felizmente no es lo normal, sino aquello, lo del viejo del monólogo.<br /> <br />Vivir así, siempre en el pasado, me lo imagino como una eterna agonía y, peor aun, adelantada.<br /> <br />Y es que cuando la pregunta “¿Qué esperamos de la vida?” ya no la hacemos recurrentemente sino que la reemplazamos por otra “¿Cuándo llegará la muerte?”, ciertamente somos viejos, muy viejos; y eso no tiene que ver con cuantos años se tengan a cuestas.<br /> <br />Veo tristemente que muchas personas, ya entradas en edad, en vez de haber desenrollado el Libro de la Vida, más bien lo han enrollado con conceptos inamovibles y firmemente anquilosados en su ser que literalmente los podemos ver. Han cerrado ese libro con creencias atávicas que son en su mayoría, sino todas, ridículas supersticiones. Lo han hecho inaccesible con sus miedos que han ido destilando a lo largo de sus años hasta obtener la esencia misma de estos: miedo a la muerte. Todo esto les ha impedido alivianarse para poder desplegar sus angelicales alas y elevarse conscientemente hacía encumbrados derroteros donde mora el alma…<br /> <br />Nuestra vida, esa experiencia de nuestro eterno existir, debiera ser todo lo contrario a medida que sumamos años: una celebración constante de creciente alegría en nuestro camino de retorno hacia la inocencia y nuestra verdadera patria celestial, que dista en extremo de ser lo que habitualmente entendemos por celestial…<br /> <br />Y esto es imposible sino desechamos y desterramos, entre otras cosas, nuestros miedos de nuestro ser, incluyendo el de la muerte.<br /> <br />Pero es entendible, ya que ese miedo ancestral ha sido alimentado por años y siglos de taladrarnos y machacarnos la psiquis con el terror a desaparecer físicamente, de no ser salvos e irnos a quien sabe que infierno a causa de nuestros pecados y no poder recibir las mieles de una vida eterna en un sublime cielo, mítico y fabuloso.<br /> <br />Los “buenos” (aun no se ponen de acuerdo si por fe o por obra) irán al Cielo.<br /> <br />Esa es la mayor y demagógica promesa  que jamás político alguno haya proferido.<br /> <br />El infierno, ese otro mítico y fantástico lugar inventado por intereses propiamente materiales, y cuyo origen bebe de las fuentes Persas, debiéramos buscarlo más bien en nuestra mente y personalidad, aquí mismo en la tierra. Su signo distintivo, diríamos, es la “I”.<br /> <br />La ”I” del infierno:<br /> <br />Intolerancia.<br />Ignorancia.<br />Impaciencia.<br />Incomprensión.<br />Ira.<br /> <br />I solo la Inocencia nos remide de ese lugar, elevándonos hacia la felicidad “celestial” aquí en la tierra.<br /> <br />Porque la inocencia no conoce de juicios (prejuicios), de pasados y futuros -sólo de presentes- y sabe sólo de libertades, que nos emancipan, no de ningún tirano externo, sino de nosotros mismos y de nuestras supersticiosas creencias, obtusos pensamientos, abyectas pasiones, añejos conceptos y malvados prejuicios.<br /> <br />La Inocencia es el mágico elixir que todo lo cura, la Fuente Eterna de la Juventud…<br /> <br />Será por eso que no siento el paso del tiempo. Será por eso que aun llegado a los 40 me siento de 20, a lo más de 25 y unos cuantos días, 5475 para ser casi exactos (si, ya sé, también es una frase sobada). Y será por eso que nunca he dicho “en mi época de muchacho yo hacía tal y cual cosa”.<br /> <br />El presente es mi época.<br /> <br />Somos eternos.<br /> <br />La vida es pasajera… y la muerte también.]]></description>
		<pubDate>Thu, 07 Jan 2010 02:51:46 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Paz y Violencia]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=61</link>
		<description><![CDATA[Paz y Violencia<br /><br />El idealismo de cambiar el mundo con ilusiones conduce a decepciones…<br /><br />Desde muy pequeño surgieron en mi, preguntas fundamentales que a lo largo de mi vida he mantenido, porque creo que es en la infancia cuando se presenta todo lo que verdaderamente pertenece a lo sustancial; libre de prejuicios, conceptos y creencias.<br /><br />Esa actitud idealista frente a la vida fue siempre contrastada con la dureza y rudeza de la realidad. Esto no impidió que desechara mi actitud idealista, pero si la matizó convirtiéndola quizás en un Idealismo Práctico, salpicado de sarcásmo. Esto, en cierta manera,  se resume en la frase que he acuñado y es la siguiente:<br /><br />“Quiero cambiar el mundo. Comenzaré con aquello que tengo más a mi alcance de éste: yo mismo.”<br /><br />Esta frase implica, entre otras cosas, el cultivo de un aspecto del ser humano relegado por los actuales sistemas de educación/culturales. Me refiero al de las emociones, aspecto que demanda un aprendizaje de toda una vida (sino de varias) para aprobar medianamente dicha asignatura.<br /><br />Somos esclavos de nuestras pasiones y de nuestras emociones, principalmente de las intensas, la mayoría de las veces negativas, como la ira.<br /><br />Somos unos diletantes en el cultivo y dominio de esta fuerza evolutiva y primitiva que es la emoción, cuyo asiento biológico se encuentra en nuestra amígdala y que antecedió en su función por lejos a nuestra última adquisición evolutiva del neocortex.  <br /><br />En estas condiciones de incultura del ser ¿cómo es que pretendemos aspirar entonces a un mundo lleno de paz?<br /><br />Reitero: “El idealismo de cambiar el mundo con ilusiones conduce a decepciones”.<br /><br />Aquí resalta el axioma frente al umbral: “conócete a ti mismo” a lo que agrego “y por ti mismo”, para resaltar la necesidad de desplegar el propio esfuerzo voluntarioso, sostenido y metódico en el cultivo de nuestro ser.<br /><br />Por ello, no es de extrañar que veamos a diario acciones violentas. Y aquí no me refiero a las que lamentablemente ocurren a cada segundo en un exótico y lejano pobre país sometido a la más cruenta de las guerras.<br /><br />La violencia está por doquier, en las más insospechadas acciones visibles o invisibles de las cuales ni siquiera somos conscientes la mayoría de veces.<br /><br />Antes que nada,<br /><br />¿Nos hemos preguntado alguna vez si nosotros mismos somos vehículos de paz o de violencia?<br /><br />ó<br /><br />¿Cuánta paz o violencia generamos a diario en nuestro entorno inmediato?<br /><br />Pero entonces, ¿son malas o buenas las emociones que propenden hacia el violento accionar?<br /><br />Las emociones no son males ni buenas, si no adecuadas o inadecuadas según el contexto en el cual se presenten. Ciertamente que no es bueno reprimir los estados emotivos especialmente airados, pero tampoco es bueno actuar en consecuencia.<br /><br />¿Qué hace que ante una situación determinada haya personas que tengan una respuesta exagerada y otras no, y sin embargo, aquellas más pausadas hayan dimensionado mejor la situación modulando su respuesta emotiva y consiguiente acción, desplegada de manera más asertiva? <br /><br />La emoción intensa surge de nuestra biología más primitiva.  Era nuestro principal mecanismo de supervivencia cuando el medio en aquella Era de Piedra obligaba a tener respuestas inmediatas ante cualquier posible agresión en la que la mayoría de veces estaba implicada la superviciencia. Por tanto la emoción es un gatillante para la acción inmediata. Y es por esto que ese mecanismo se mantiene hasta nuestros días, en donde a pesar de poseer un neocortex, el cual elabora respuestas más refinadas o procesadas, pero más lentas, la amígdala cerebral aun mantiene accesos directos que se saltan  las barreras del neocortex obligándonos a reaccionar sin pensar.<br /><br />Ciertamente que desde un punto de vista el medio actual muchas veces no dista en demasía de aquellos tiempos primitivos y contribuye a que estemos en un estado constante de incitación sensorial que nos obliga a saltar por todo. <br /><br />Ejemplos hay de sobra.<br /><br />Nada más salir a la calle en nuestro vehículo es todo un ejercicio que requiere que nos armemos de paciencia, tolerancia y serenidad. Pero aun a sabiendas del medio agresivo en el que muchas veces nos desenvolvemos, respondemos airados y violentos. Intentamos apagar el fuego con fuego. Una vez más, nuestra amígdala cerebral toma el control eludiendo a nuestro lento neocortex. Y es que la vida moderna –que tiene sus muy marcados retrasos- provee de un medio ideal para que nuestros sistemas nerviosos anden sobre-excitados en un continuo y constante desborde emocional. Y esto se agrava aun más en nuestro querido país, donde pareciera imperar la “Cultura de patio”: cada cual entiende que las calles, las vías públicas son una extensión más de nuestros hogares, un gran patio donde podemos y hacemos lo que nos da la gana.<br /><br />La comunicación, muchas veces monóloga y con su hablar de 80 dB, es un acto violento.<br /><br />La música estrepitosa de algún vecino es un acto violento que se nos mete por lo poros aun cuando detestemos ciertos ritmos pseudomusicales.<br /><br />Nuestros pensamientos negativos son un acto violento, primeramente hacia nosotros mismos, cuyos efectos en nuestros órganos y diversos sistemas como el inmunológico ha sido estudiado por la ciencia.<br /><br />Nuestro medio pareciera apreciar la “exagerada” extroversión que a veces aparenta ser un síntoma de alguna sociopatía.<br /><br />El tiempo anda mas aprisa ahora o quizás sea que nosotros andamos apurando el tiempo con nuestras prisas.<br /><br />Las respuestas tenemos que darlas en milisegundos, sino somos brutos y lentos.<br /><br />En definitiva vivimos en un estado neurótico 24 horas de los 365 días del año.<br /><br />Pero si hasta nos alteramos porque no nos responden un email a los 5 minutos de enviarlo. Hasta damos boche por ello. Claro, si a los 4 minutos no responden, llamamos por el jodido celular o mandamos un MSM con esa desvirtuada pero rápida manera de abreviar el texto.<br /><br />Hasta con celular hay que ir al baño…<br /> <br />Es que ya es tan común, aunque a mí me sigue llamando tremendamente la atención, el reclamo de alguien cuando me interpela:<br /><br />-“Te llamé 2 veces al celular y no contestaste”. <br /><br />Un día de estos responderé, “pues sencillamente no me dio la gana de responder”.<br /><br />Anuncios cuyas escenas duran menos de 1 segundo.<br /><br />Películas que parecen olvidar que el ojo humano no capta mas de 24 f/s con esos efectos especiales que marean.<br /><br />Fast food  o Fast shit, por la mierda que comemos y además rápidamente.<br /><br />Tantos inventos que se suponen han sido creados para facilitarnos la vida, y lo único que han hecho es aumentar nuestro nivel de neurosis y paranoia, y quien sabe que otras psicopatías. <br /><br />Microhondas para preparar rápido nuestro alimento.<br /><br />Teléfonos que tienen agenda, cámara, grabadora, gps etc., perdón, ahora se llaman<br />celulares inteligentes… Inteligentemente diseñados para jodernos la vida con interrupciones cuando comemos, cuando cagamos o cuando dormimos. ¿Has tratado de hablar con alguien más de 10 minutos personalmente sin que la conversación no se interrumpa por un “urgentísima” llamada? Al final sale mejor hablar por celular sin interrupciones.  ¡Ah! Me olvidaba de la bendita doble línea.<br /><br />Calentadores de agua que lo único que hacen es aumentarnos la violenta factura eléctrica… lloro de la risa. En un país con crisis energética. Es como querer hacer un Metro eléctrico para solucionar el transporte…<br /><br />Televisores de plasma o LCD de alta definición para poder chismear sobre la última espiñilla,  arruga o más bien cirugía que le hemos visto al farandulero de turno, y claro, con un home theater, parábola y cable que supone tener como 4 controles; y no quieras que uno de ellos falle, porque sino se jodió la suprema experiencia multimediática.<br /><br />Aspiradoras que matan y extraen las bacterias de hasta tus almohadas y te evitan las alergias de tu sistema inmunológico que anda fundido por tanta porquería que te has metido, amén de la contaminación imperante.<br /><br />Para todas estas herramientas, al final hay que comprar el accesorio de mantenimiento, más el accesorio del accesorio y así sucesivamente.<br /><br />Relojes que no sólo nos dan la hora, aparte de la tecnología que incluyen, tiene diamantes, platino, oro, etc. Imagino que con eso logran un cronometraje atómico para llegar a tiempo a tantas citas y reuniones atrasadas.<br /><br />Como no soy muy dado a engancharme anillos, medallas y relojes, más de alguno me ha preguntado porqué. ¿Y es necesario un reloj?  Si ahora hasta mi estufa tiene un reloj digital programable. Si quiero enterarme de cual es la hora, la consigo donde quiera.  Hasta mi celular me da la hora, que es los brutos, de esos que aguantan caídas desde rascacielos sin dañarse y evitan que uno tenga que cambiarlos a cada rato con los puntos de la tarjeta de crédito, de esas que clonan...<br /><br />Y así muchas cosas más, me hacen preguntar:<br /><br />¿Esto es un modo pacifico de vida?<br /><br />Ciertamente que la tecnología nos aporta positivamente, pero a su vez mucha de ella no ha sido diseñada para facilitarnos realmente la vida, sino que sólo han sido creadas para convertirnos en una pieza o entidad exclusivamente de consumo violento. Ni siquiera con-sumo cuidado adquirimos en base a reales necesidades materiales, las necesidades mas bien son emocionales o psicológicas.<br /><br />¿Y después nos quejamos de que hay eyaculación precoz?<br /><br />¡Obvio!<br /><br />¿Paz en la tierra? Permíteme reír hasta llorar…<br /><br />Hemos convertido este mundo en una esfera violenta, PORQUE CADA UNO DE NOSOTROS SOMOS VIOLENTOS Y MAL EDUCADOS EN LAS CUESTIONES VITALES DEL SER.<br /><br />Vivimos constantemente atentado contra los ritmos y ciclos (gunas) que impone la Naturaleza.<br /><br />Mi abuelo vivió más de 100 años fumando cachimbo, comiendo chicharrón y haciendo quien sabe que otras barbaridades… y no disfrutó de tanta tecnología, vida dinámica y rápida existencia.<br /><br />Por favor, “Vístanme despacio que tengo prisa”.<br /><br />Necesitamos tiempo para la elongación testicular, para no hacer nada por que nos place no hacer nada. Trabajar no por necesidad, sino por vocación y pasión y ser humanamente creativos no sólo en el aspecto reproductivo, sino también en otros aspectos.<br /><br />Ante esta locura, de vida violentamente acelerada, lógicamente que aparecen respuestas que igualmente nos parecen locas como  Slow Life…<br /><br />En un medio así es lógico que quien gobierne sea nuestra querida amígdala cerebral.<br /><br />Con la instrospección, observar nuestras reacciones, comienza el control de nuestras emociones y revertimos el proceso de ser presa constante de vaivenes emocionales sujetos a las circunstancias de nuestro entorno acelerado y violento.<br /><br />Cuando observamos nuestros procesos internos, en este caso emotivos, pareciera como que nuestras emociones, en un efecto disociativo, se transformaran en algo externo a nosotros, una entidad que siente el pudor de ser observada. Esa mirada, algunas veces inquisitiva, las doblega hasta muchas veces impedirles intentar aparecerse como frecuentemente acostumbran: explosivamente. <br /><br />Esta actividad o práctica produce un refinamiento de la emoción para así obtener lo que llamaríamos un sentimiento.<br /><br />Otro aspecto que resulta trascendental en el cultivo educativo de nuestras emociones, es la respiración.<br /><br />La respiración puede ser agua para el fuego emotivo u oxígeno para la candela interna.<br /><br />La respiración es un proceso automático y básico gobernado por nuestro sistema vegetativo. Por esto, es tan automático que nunca tomamos consciencia del mismo.<br />Sin embargo, ya Oriente observó desde hace milenios la importancia que reviste la respiración en nuestra vida.<br /><br />Así pues vemos variadas técnicas de respiración en el sistema yóguico, en técnicas de meditación, y en el Pranayama hindú<br /><br />La respiración tiene una directa y clara incidencia tanto en nuestras emociones y pensamientos.<br /><br />Aun recuerdo cuando en el colegio nuestro profesor de Educación Física nos hacia respirar sacando el pecho con la parte superior del tronco. Nada más errado.<br /><br />La respiración comienza llenando la parte inferior de los pulmones, luego su parte media y finalmente alta. Por eso la inhalación debe producir primeramente el abultamiento de nuestra zona abdominal, luego media y finalmente superior. Esto es una respiración completa.<br /><br /> ¿Cuándo llenamos un vaso con agua llenamos sólo la parte superior?<br /><br />Obviamente que no…Sólo los animales y los bebes sanos tienen una correcta respiración completa y excepcionalmente alguno que otro ser humano.<br /><br />La vida moderna, con sus miedos, angustias y pesares han constreñido la zona de nuestro plexo solar, obligándonos, entre otras cosas y sin saberlo, a llevar una respiración corta o entrecortada con nuestro torso superior.<br /><br />Es tan instintivo el respirar que ni siquiera nos damos cuenta de sus ciclos. Esto ha sido también estudiado desde hace milenios por Oriente.<br /><br />El flujo de aire que inspiramos y exhalamos no es conducido por las dos fosas nasales en la misma cantidad. Es decir, generalmente hay un orificio nasal por el cual el aire entra y sale más fácilmente o en mayor cantidad. Esto es fácilmente comprobable con tan solo tapar un orificio y respirar; luego hacer lo mismo con el otro y comprar.<br /><br />Pues bien, el que respiremos por uno u otro orificio nasal  depende de ciclos en nuestra estructura. Así pues veremos como al levantarnos respiramos más por uno o por otro, o de si en ese momento se efectúa el cambio. Lo mismo después de comer o cuando estamos enfermos o cuando vamos a morir.<br /><br />Cada orificio nasal se relaciona con los conductos internos que en Oriente se llaman Ida y Pingala. Para el caso occidental podríamos decir que cada uno de estos orificios se relacionan con el sistema simpático y parasimpático.<br /><br />Sin embargo, Oriente plantea la asimilación no sólo del oxígeno, sino también de la asimilación vivificadora y vital del Prana, Qui o Ki.<br /><br />Los estados emotivos y mentales pueden ser alterados con la respiración.<br /><br />Muchos plantean la dicotomía o disociación existente que hay entre emociones y pensamientos. En cierto nivel estos puede ser claramente diferenciados, pero hay que considerar la estrecha relación existente entre ambos. Algunas veces las emociones son causa de ciertos pensamientos que se presentan como consecuencia de aquellos y viceversa. Es decir, los pensamientos son la causa de ciertas emociones. <br /><br />Un pensamiento agresivo, genera una emoción negativa e igualmente agresiva, como la ira.<br /><br />Un pensamiento amoroso, genera un sentimiento positivo y amoroso.<br /><br />Lo mismo viceversa.<br /><br />Esto es típico en situaciones de angustia en donde un problema se nos presenta sin solución. La cháchara interna parece no detenerse, es una fuente continua de emociones y pensamientos que no cesan. Las emociones y pensamientos son causa y consecuencia de de unos y de otros a la misma vez, un círculo vicioso que se realimenta a si mismo.<br /><br />Cuando tomamos la decisión de ser conscientes de estos procesos y de observarlos, recién en ese momento hemos decidido iniciar la reconquista de nosotros mismo. Pero no se crea que esto sucede de la noche a la mañana. Como toda conquista que se precie, requiere de determinación, voluntad y paciencia.<br /><br />Pero, ¿todo esto implica que eliminemos nuestra actividad emotiva?<br /><br />No, en lo absoluto. No se trata de negar nuestra humanidad, sino más bien de aceptarla, y a partir de ese reconocimiento, proceder a educarla en aspectos vitales del ser, de modo de estar mejor preparados ante la vida y sus circunstancias siempre cambiantes, muchas veces agresivas y violentas…<br /><br />Feliz, próspero y pacífico 2010...]]></description>
		<pubDate>Wed, 30 Dec 2009 21:09:01 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Espiritualidad y Universalismo ]]></title>
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		<description><![CDATA[Espiritualidad y Universalismo<br /><br /> <br /><br />Evito en lo posible usar el término espiritual, porque su uso tan manoseado, por cierto, más que aclarar confunde la mayoría de las veces.<br /><br />Y es que nuestra mente o psiquis intenta siempre catalogar y dividir las cosas para poder comprenderlas de mejor manera a falta de mayor capacidad de abstracción.<br /><br />Primero, debiéramos hacer una precisa distinción de lo que entendemos por espiritual.<br /><br />Y creo, sin temor a equivocarme, que lograr una definición definitiva es imposible. Ríos de tinta han corrido en ese intento.<br /><br />Muchas veces cuando las personas hablan de “experiencias espirituales” más bien se refieren a fenómenos que catalogan de “milagrosos”, excepcionales, sin explicación racional a la luz de los conocimientos de algún momento. No falta aquel, que dentro de su contexto socio/cultural al que pertenece, interpreta estos fenómenos como causados por la “divinidad” de turno imperante en un momento y lugar determinado. Pero esto pasa en oriente y en occidente; en el norte y en el sur.<br /><br />Aquí recuerdo la cita de San Agustín:<br /><br />“Los milagros no ocurren en contra de las leyes de la naturaleza, sino en contra de lo que a un momento dado suponemos saber de ésta”.<br /><br />El verdadero milagro es poder ver literalmente un Universo en todo cuanto existe, desde aquello que consideramos lo más insignificante hasta lo más relevante…<br /><br />Por ello, en lo que a mi respecta, todo es espiritual en diferentes grados de expresión y manifestación. Y con esto me alejo y ubico en las antípodas de los ateístas materialistas, como ya bien les he criticado en más de una ocasión.<br /><br />Y cuando digo esto, no lo digo desde una perspectiva religiosa, más bien lo digo desde una perspectiva quizás lo más  holística posible.<br /><br />Partiendo de estas premisas, tenemos pues que lo material es tan sólo una manifestación, entre tantas, de una realidad espiritual trascendental, amplia, totalizadora, universal.<br /><br />Aquí reitero que la acepción que le doy al término espiritual es más cercana al término  “principio”,  para así alejarme de concepciones religiosas, fantásticas y confusas.<br /><br />Visto el asunto de esta manera, podríamos decir que toda experiencia, toda vivencia indistintamente de que las clasifiquemos de buenas o males, es un acto espiritual intrínseco. Catalogarlas de tales, de espirituales, sale sobrando. Es una redundancia. Vivir, existir -manifestado o no- es simplemente un acto espiritual por excelencia.<br /><br />Ahora bien, alguien podría por ejemplo objetar que el asesinato, robo u otro crimen bien no tendrían nada de espiritual. Y a sabiendas de que lo siguiente es muy debatible y sensible, para mí aquí hay un error de conceptos, ya que se confunde espiritual con ética o moral.<br /><br />Por otra parte la ética es relativa, algo que es un bien supremo para mi, puede que sea el más nefasto de los males para otros.<br /><br />Un acto execrable en su momento puede dar inicio a una acción sin parangón, emancipadora y derechamente positiva. Si aquello no se hubiese dado, esto último no se hubiese manifestado. Entonces el juicio de lo que es malo o bueno es relativo.<br /><br />Si Fernando no hubiese perdido sus miembros en aquel terrible accidente, hoy, 10 años después, el Centro de Rehabilitación que fundó no se hubiera manifestado.<br /><br />Pero no nos confundamos, con esto no estoy hablando de “relativismo moral”, término muy en la boca de ciertos religiosos.<br /><br />El “correcto discernimiento” de lo que en un momento dado pertenece a lo bueno o malo, como señalan los budistas, es un órgano espiritual que hay que desarrollar. En términos más “profanos” esta habilidad podríamos catalogarla de un alto sentido común.<br /><br />Por otra parte, cuando hablo de experiencias y vivencias me refiero entre líneas a la necesidad de ser conscientes de las mismas, en una especie de acto introspectivo de observar, primeramente, nuestros pensamientos y emociones que surgen en nuestro continuo devenir. Este es el camino de lo que denominaríamos esotérico, término tan desprestigiado al ser más bien reemplazado y confundido por otro similar: exotérico.<br /><br />Las religiones son un camino exotérico. Y de hecho apelan a la devoción a través de la exacerbación emocional de sus cultores. Nada más hay que ver tantísimas imágenes, ritos y rezos para darse cuenta de ello.<br /><br />Esotérico es sinómino de espiritual, interior, esencialidad.<br /><br />Exotérico es sinónimo de superficial, exterior, vacuidad.<br /><br />Por ello, lo fundamental es atenerse a la vivencia y experiencia inmediata, desechando de la mente toda idea fantástica y fabulosa que nos han inculcado las religiones y otras extrañas filosofías, muchas de ellas inútiles e imprácticas. Esto es, vivir en el presente atendiendo nuestras necesidades inmediatas tanto mentales y emocionales, así como materiales.<br /><br />Muchas personas intentan afanosamente dominar su entorno y las circunstancias que las rodean. ¿Cómo pretender realizar con éxito ese esfuerzo si aun no sabemos como aquietar nuestros pensamientos y emociones? Estamos, al contrario de lo que quisieramos creer, dominados por las emociones y pensamientos la mayoría de las veces confusos y difusos.<br /><br />Además, quien siembra la semilla de la felicidad en las circunstancias externas que le rodea, está condenado a ser vapuleado como veleta al viento por el eterno ir y venir de realidades multifactoriales, algunas favorables, otras desfavorables, según sea el juicio aplicado.<br /><br />Quien siembra apostando al desarrollo continuo de sus capacidades internas permanece digno, a pesar de cuales sean las circunstancias. La serenidad, o bien, el vencimiento del miedo en todas sus formas, es el estado por el cual se manifiesta toda la potencia y fuerza de lo Espiritual. Por cierto, al final y en ulterior análisis, todos los miedos se reducen a uno sólo: miedo a la muerte.<br /><br /><br /><br />Para ser bondadoso, sólo se requiere practicar la bondad.<br /><br />Para ser paciente, sólo se requiere practicar la paciencia.<br /><br />Para ser amable, sólo se requiere practicar la amabilidad.<br /><br />Para ser tolerantes, sólo se requiere practicar la tolerancia.<br /><br />Para ser pacíficos, sólo se requiere practicar la paz.<br /><br />Para ser amorosos, sólo se requiere practicar el amor.<br /><br /> <br /><br />En estas vivencias, como se ve, salen sobrando las cosmogonías, los dioses, los demonios y los mesías.<br /><br />La espiritualidad es un simple y sencillo acto creativo de la voluntad, que actualiza las fuerzas vivificadoras de la naturaleza en tiempo presente y que desecha creencias complejas, obtusas y fantásticas; prejuicios y concepciones siempre limitados. Su estado es la Inocencia.<br /><br />La Espiritualidad no conoce de limitaciones de tiempo y de espacio, de sectarismos y partidismos, de discriminación racial, política, filosófica… y religiosa.<br /><br />La Espiritualidad se manifiesta con caracteres de Universalidad.]]></description>
		<pubDate>Tue, 08 Dec 2009 19:11:14 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[PLATERO y YO: O de calles dominicanas]]></title>
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		<description><![CDATA[PLATERO y YO: O de calles dominicanas<br /><br />A la salida del edificio donde vivo hay dos calles por las cuales salir o llegar, según sea el caso.<br /><br />La primera es una oda a la vagabundería municipal.<br /><br />A modo de consolación, siempre me ha dado por pensar que esta calle tiene un avanzado sistema del drenaje francés, pero medio “aplatanao”, o sea, adaptado a las peculiaridades del caribe, con hoyos que parecen cráteres producidos por algún meteorito o explosivo y los cuales, cuando llueve, hay que atravesar en canoa.<br /><br />Esta calle hace una curva antes de desembocar en una avenida, de modo que si nos ubicamos en esa esquina o intersección e intentamos desde allí mirar hacia el otro extremo de la acnéica calle maltrecha, nuestra vista sólo llegará a unos cuantos metros, justo donde empieza la curva.<br /><br />Tiempo atrás recuerdo que unas brigadas del ayuntamiento amagaron con repararla. Nos ilusionamos.<br /><br />Luego de estos movimientos de personal vimos incrédulos como empezaron a asfaltarla afanosamente.<br /><br />Una vecina se alegraba de ver que finalmente repararían la calle.  Yo medio en broma,<br />le decía en son de joda, “en una de esas se les acaba el presupuesto y no la asfaltan completamente”…<br /><br />¡Y así mismito fue! Pero no por falta de presupuesto…o quizás si.<br /><br />Para mala suerte de mi vecina, el asfaltado terminó justo donde comienza el frente de su casa que queda justo después de la curvita.<br /><br />Ella cada vez que me ve, me echa un rosario.<br /><br />Luego me enteraría que la calle fue asfaltada por las autoridades que nos desgobiernan no por el deseo de hacernos la vida más llevadera o por evitarnos la molestia de tener que cambiar la suspensión de nuestros automóviles cada 6 meses. ¡No! La razón era la de siempre: POLÍTICA.<br /><br />En efecto. Resulta que Leonel (el presidente) iba a pasar con su séquito por la avenida y había que hacerle el “allante” de dar la impresión de que por donde pasara todo estaba bien (asfaltado). Así que la lógica funcionaria fue simple: desde la avenida no se puede ver obviamente mi calle más allá de la curva, por lo tanto “se asfalta hasta donde la vista lo requiere”…<br /><br />Así, como no tengo la dicha de que el Presidente pase por mi calle, cuando salgo de mi edificio lo hago por la otra calle. Una calle empinada, que también tiene una curvita al llegar a la cima, pero que tiene un asfaltado de lujo.<br /><br />Pero esta calle, también tiene sus inconvenientes.<br /><br />Dada la cultura de patio imperante, en esta calle todo el mundo se estaciona de lado y lado, y  muy en especial justo cuando uno llega a la curvita, en donde además hay un solar o monte con esa flora lujuriosa típica del caribe que se desborda e irrespeta la calle al crecer y adentrarse en el asfalto.<br /><br />Saliendo en mi auto el otro día y hastiado con todo esto, que los autos estacionados de lado y lado, que el monte tomando por asalto la calle, que el espacio que queda es estrecho y sólo pasa un auto a la vez; pensaba que podía ser peor…<br /><br />Pues justo en la curvita me encuentro atravesada una vaca monda y lironda, que de lo más campante, impertérrita y serena se encontraba degustando la hierba que crecía ¡en la calle!<br /><br />La bendita vaca no pudo meterse en el monte. ¡No! La bendita vaca tenía que comer lo que más a la mano (o al hocico) tuviera cerca y bloquear justo el trecho disponible para transitar. ¡Hasta a las vacas le gustan los “mangos bajitos” aquí!<br /><br />En esos minutos que estuve viendo la deglución vacuna, pude pensar que es peor:<br /><br />Cambiar la suspensión cada 6 meses o tocarle estúpidamente la bocina a una bendita vaca por 5 minutos…<br /><br />Me quedo con “mi vaca y yo”<br />]]></description>
		<pubDate>Thu, 03 Dec 2009 20:20:15 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Bio]]></title>
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		<description><![CDATA[Pour Nelson CASTILLO il y a deux choses qui lui sont particulièrement difficiles à écrire : les cartes de voeux et son autobiographie. Dans le premier cas, parce qu’il considère que sur un espace aussi réduit, on peut juste utiliser quelques mots qui ne sont généralement que des lieux-communs. Dans le second cas, parce qu’il considère que ce qui est important n’est pas tant l’artisan que l’ouvrage. La dernière fois qu’il est né, selon ses parents, à Santiago du Chili, la chose semble être totalement véridique vu que s’est la mention qui figure sur son passeport. Son enfance s’est déroulée entre la République Dominicaine et le Chili, les pays d’origines respectivement de son père et de sa mère. Dès le plus jeune âge, il a manifesté un intérêt pour l’art. Toutefois, il n’a jamais daigné étudier le dessin et la peinture, leur préférant la musique (solfège et clarinette) et le théâtre. Finalement, il a réalisé ses études universitaires d’ingénieur informaticien au Chili, surtout motivé par des considérations économiques. C’est à cette époque, invité par un ami, qu’il assista à une conférence donnée par Alejandro Jorodowsky et Jean Giraud(Moebius) à l’Alliance Française de Santiago du Chili. Il échangea quelques mots avec ces sommités(qui lui étaient inconnues alors) dont il reçut des autographes qui devaient semer en lui la graine d’un rêve... Il faudra attendre 15 ans pour que ce rêve devienne réalité. Pendant ces 15 ans, il travailla au sein de plusieurs entreprises en qualité d’ingénieur informaticien. Une de ces sociétés fut UNISYS Corporation, où il fut consultant financier pour différents projets dans plusieurs pays d’Amérique Latine. Le rêve dormait. Finalement, en février 2001, il décide d’abandonner complétement sa vie, et se dédie corps et âmes à la concrétisation de son rêve. 5 ans de patients efforts furent nécessaires pour que sa première oeuvre personelle TRIADA voit le jour. C’est en 2005 qu’il reçoit l’offre de collaboration de la part de Bamboo Edition pour participer au projet PETER ROB. © Bamboo]]></description>
		<pubDate>Tue, 03 Nov 2009 01:55:02 GMT</pubDate>
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	</item>
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		<title><![CDATA[Alfonso Tagle Vicuña, El Patriarca.]]></title>
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		<description><![CDATA[Alfonso Tagle Vicuña fue un ser como pocos. Químico de profesión hubo de desarrollarse como una personalidad de carácter prominente, no sólo en nuestro seno familiar. Referencia obligada y constante en lo que a conocimientos espirituales se refiere.<br /><br />Inquieto desde temprana edad, especialmente sobre asuntos vitales y existenciales encontraría por cosas del azar a quien en vida sería su maestro espiritual: Profesor Om Cherenzi Lind.<br /><br />Estudioso de lo humano, se interesaría profundamente en la filosofía trascendental, la yoga, hermetismo, rosacrucismo, teosofía, budismo, taoismo, masonería y un largo etc.<br /><br />Perteneció al Partido Radical de Chile hasta el momento en que las consideraciones espirituales hubieron de imponer otras prioridades. Llegado a ese punto, renunció... como a otras tantas cosas.<br /><br />Alfonso Tagle Vicuña, mi bisabuelo materno, edita en 1960 su libro <br />llamado &quot;Misterios de la Vida. Un bosquejo explicativo&quot;, el cual fuera prorrogado por el mismo profesor Lind.<br /><br />Esa &quot;obrita&quot;, humilde en su extensión pero concentrada en sus contenidos, habría de ser una de las primeras obras que marcarían, a mis 12 años, mi orientación filosófica en la vida, y fue, a la misma vez, un oasis para las propias inquietudes insatisfechas que a ese momento se me presentaban incontestadas por las vías tradicionalmente aceptadas.<br /><br />AL Patriarca, con cariño.<br /><br />Stgo. de los Caballeros 01/10/09]]></description>
		<pubDate>Thu, 01 Oct 2009 23:58:09 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Mi barrio]]></title>
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		<description><![CDATA[Ayer fui a casa de mi amigo Leo. <br />Ayer fui a mi barrio, el de mi infancia.<br /><br />Y es curiosa esa apropiación, porque viví ahí no mucho tiempo, como 4 años a lo sumo.<br /><br />Pero fueron tantas las experiencias vividas allí que pareciera que mi memoria y el tiempo mismo se extendieran aun más, como para hacerles espacio.<br /><br />Ya de eso -lo digo y no lo creo- más de 25 años.<br /><br />Ayer llegué a mi barrio por donde nunca imaginé que lo haría, a través de una avenida toda presuntuosa en donde años atrás existiera una planicie verde que nos resultara tan extensa y similar, según nosotros, a la de esas estepas africanas, y que pocas veces nos adentrábamos en ella, como temiendo estar en otra nación totalmente desconocida. Y cuando nos aventurábamos a ingresar en esos terrenos de nadie, era necesario apertrecharse de ciertas e importantes herramientas, como una que otra navaja suiza y quien sabe que otra arma hechiza digna de expertos exploradores.<br /><br />En esa &quot;África&quot; estaba &quot;La Laguna&quot;, punto mágico y fantástico donde habitaban seres extraños y mitológicos como los sapos que parecían toros y que nos hablaban casi gritándonos. Ya no se oyen los sonidos de la laguna, los grillos, los macos, el susurro de la maleza que nos llamaba a contemplar los reflejos de la luna.<br /><br /> Ahora hay faroles, que la verdad, poco alumbran.<br /><br />Que modernidad más horripilante, que llena los montes verdes de edificios de pura falsa piedra, casas acomplejadas llenas de nuevos segundos pisos. ¿Qué modernidad es esa que quiere llenar los espacios de vida necesarios con blocks de cemento negando la experiencia de la simple, sincera y verdadera amistad?<br /><br />Confieso que en las pocas veces que he visitado mi calle, he debido armarme con algo de valor, negándome a la vez de querer ver mucho la nueva geografía, no vaya a ser que de tanto mirar su estado actual, mi memoria de como era desaparezca. Quizás por eso, ya pasado el tiempo, me niegue a entrar ahora a mi calle, como queriéndola dejar tal cual verdaderamente fue. &quot;Mi calle&quot; ya no es de este mundo. Ahora reside en mi y en la memoria de unos cuantos.<br /><br />Ayer pasé por mi calle llena de cemento sofocado, y pintarrajeada como triste prostituta llena de carteles de &quot;Se vende&quot;. Era una calle muerta, seria, sin vida inocente y alegre que la colmara. Era más bien un cementerio, lugar donde se anuncia la muerte con lápidas de cemento. Por eso será que odio los cementerios. Por eso será que odio el cemento…<br /><br />¿Dónde quedaron los árboles que sembré al frente de mi casa y todos aquellos dónde alguna vez me encaramé? ¿Los postes de madera con las marcas de épicas batallas ganadas y perdidas? ¿Dónde quedaron las huellas que dejé? Por más que las busqué, no las encontré. Me perdí totalmente en mi calle. Era un extraño, un turista que consultaba sin astrolabio las estrellas del cielo buscando alguna referencia.<br /><br />En un brevísimo momento de flaqueza racional y adulta, deseé con todas mis fuerzas ver que todo a mi alrededor se transformara y se mostrara tal cual lo dejé. Iluso yo. Si hasta las estrellas no se veían. Malditos faroles mediocres, ahora ensucian la luz del cielo en la noche.<br /><br />Mi barrio se llamaba -y se llama- &quot;El Despertar&quot;. Que nombre tan curioso, porque verdaderamente fue allí donde &quot;desperté&quot; a la vida, y donde me hiciera la más grande de mis promesas místicas.  Que pese a todo lo que me tocara vivir, en otros tiempos, en otros lugares, nunca permitiría asesinar con el olvido y las exigencias de la madura adultez  lo más preciado de la vida: la inocencia...<br /><br />~Nelson<br />Stgo. 16.9.9]]></description>
		<pubDate>Wed, 16 Sep 2009 20:58:35 GMT</pubDate>
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	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[EL Secreto... es que no hay secreto! Pff]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=55</link>
		<description><![CDATA[No he leído libro más superficial y tan pobremente escrito que éste en toda mi vida (felizmente en hora y media). No tiene la mínima sustancia y repite hasta el cansansio las mismas frases párrafo trás párrafo quizás en un intentento estúpidamente mántrico...<br />Es un ejemplo excelente del arte de &quot;escribir&quot; un libro a base de &quot;copy / paste&quot;.<br />Aparte, resultan hasta risibles ver tantas imprecisiones y manipulaciones de información en favor de &quot;El Secreto&quot; especialmente cuando intenta toscamente dar explicación a fenómenos multifactoriales, en base única y exclusivamente a una sóla ley: la de la atracción (que por cierto no es nada nuevo, especialmente en ciertos círculos místicos o de filosofía trascendetal donde siempre se ha afirmado que en las &quot;realidades más sublimes&quot; a la material, los iguales se atraen por efecto de armonía vibracional). En ese sentido, interesante resulta leer los señalamientos acerca del holocausto que hace la autora...<br />Son tan débiles las argumentaciones usadas que hacen pensar acerca de la poca seriedad de las afirmaciónes que se hacen en este libro, algunas de las cuales pueden tener cierto asidero pero que sólo se quedan en el ámbito de las creencias. Una invitación a &quot;créeme que esto es así porque lo digo yo&quot;,es, al menos para mi, no suficiente; más aun cuando la autora hace algunos débiles intentos de justificación recurriendo a su evidente condición de diletante en aspectos más profundos de la ciencia.<br />El tema no es nada nuevo y ya muchos se han explayado sobre las enormes potencialidades ingénitas del Ser Humano: desde científicos de reconocida trayectoria hasta los más encumbrados artistas y místicos de toda la historia.<br />Libros como éste sólo pueden tener éxito de ventas gracias a una bien orquestada campaña de marketing que promete salud, dinero y amor a ávidos &quot;creyentes&quot; que están dispuestos a oír lo que quieren oír. Este libro simplemente sólo habla de &quot;tener&quot; y no de &quot;ser&quot; de una manera simplista y exenta de todo ejercicio en donde se involucre la fuerza de la Voluntad. ¿Y no es este el drama de la humanidad encarrilada en el tren de burdo materialismo inmediatista&quot;?. &quot;El Secreto&quot; no combate lo anterior, sino que muy por el contrario colabora en ese despropósito.<br />Por ello, &quot;El Secreto&quot; hace un flaco favor a su eventual mensaje espiritual, si es que hubo dicho intento alguna vez. Y lo dudo, porque este escrito es propio de charlatanes que pretenden beber de fuentes espirituales de aquí y de acullá, tergiversando y manipulando verdades hasta trocarlas en mentiras al servicio de sus simples intereses materiales (entiéndase dinero).<br />¿Quieres que te cuente &quot;el secreto&quot; para hacerte de unos cuantos millones?<br />Escribe un libro lleno de historias &quot;reales&quot; en el cual prometas con total garantía salud, dinero y amor. No dudes, escribir un libro sólo requiere que se lo pidas a la Pachamama o a San Einstein o hasta a tu propio gato, no necesitarás pasar ni una sóla hora siquiera frente a un computador tipiando tus escritos...<br />Un último &quot;secreto&quot;. Felizmente no compré este libro, me lo prestaron...]]></description>
		<pubDate>Thu, 06 Aug 2009 16:56:43 GMT</pubDate>
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	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[Apóstata]]></title>
		<link>http://www.nelsoncomics.com/sblog/blog.php?id=54</link>
		<description><![CDATA[29 de marzo del 2009<br /><br />Al Fiscal General de este Arzobispado:<br />Yo, Nelson Emmanuel Castillo Tagle,<br /><br />Manifiesto:<br /><br />1º) Haber sido bautizado a la fe católica como consecuencia de una decisión tomada por mi familia, bajo la presión ideológica ejercida por la Iglesia Católica y por el Estado, pero suponiendo cuales debían ser mis convicciones morales y religiosas, y negando por tanto, la plena libertad para emitir un juicio personal -libre y consciente- sobre las convicciones nombradas.<br /><br />2º) Haber meditado suficientes años, haciendo uso de mi inalienable derecho a la libertad de consciencia y a mi capacidad de razonamiento crítico, sobre el significado de mi adscripción a la fe católica, y por consiguiente a la Iglesia Católica.<br /><br />3º) A través de la presente declaración, y haciendo ejercicio del derecho a mi capacidad de juicio liberal y democrático, deseo expresar -en absoluta libertad- mi contradicción con la adscripción a una entidad caracterizada por su dogmatismo.<br /><br />4º) Mi profundo convencimiento que la fidelidad a la propia conciencia es un derecho constitucional reconocido por la legislación en el art. 16 de la constitución y a la cual ninguna entidad privada o pública puede oponerse, por lo que<br /><br />Solicito:<br /><br />Mi exclusión a todos los efectos -incluso los estadísticos- , del registro de personas bautizadas a la fe católica y el reconocimiento del acto de la fe católica y el reconocimiento del acto de apostasía que por esta declaración expreso, haciendo uso legítimo derecho a disponer libremente de las convicciones morales, éticas y religiosas.<br /><br />Atentamente,<br />Nelson Castillo]]></description>
		<pubDate>Thu, 06 Aug 2009 16:54:26 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Entrevista en Latitud Cero]]></title>
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		<description><![CDATA[<br /><a href="http://www.dailymotion.com/video/x82l3a_entrevista-nelson-castillo-latitud_creation" rel="external" title="Open link in new window" class="sblog_external">Primera Parte</a>]]></description>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2009 04:12:20 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[Fortuna Chance news]]></title>
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		<description><![CDATA[NEWS<br /><br />Chers amis! <br /><br />J'ai le plaisir de vous annoncer la sortie ce 21 août du premier tome de la série, &quot;FORTUNA CHANCHE&quot;, intitulé &quot;Spirales&quot;.<br /><br />&quot;FORTUNA CHANCE&quot; est une série écrite par ROMUALD PISTIS, éditée par les éditions CLAIR DE LUNE, et dessinée par votre humble serviteur.<br /><br />En avant-première, je vous présente les trois premières pages de<br />l'album, lesquelles seront, je l'espère, à votre goût.<br /><br />Nous ferons sous peu d'autres annonces. Venez donc visiter ce site<br />fréquemment!<br /><br />Avec mes affectueuses salutations<br /><br />Nelson CASTILLO <br /><br />NELSONcomics.com]]></description>
		<pubDate>Mon, 04 Aug 2008 02:48:08 GMT</pubDate>
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		<title><![CDATA[La Dignidad tiene cara de Príncipe.]]></title>
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		<description><![CDATA[De vez en cuando se deja oir esa frase tan desagradable para mi: &quot;La necesidad tiene cara de hereje&quot;. Generalmente la oigo cuando las circunstancias se presentan injustas y el individuo se ve obligado a asumir y a aceptar en contra de su voluntad, la mayoría de las veces, ciertas condiciones no favorables.<br /><br />Siempre, de manera algo altiva (lo reconozco) le he agregado a la mentada frase el epíteto &quot;pero la diginidad tiene cara de príncipe&quot;, para recordar a mi mismo que no hay valor más importante que la dignidad y la misma me resulta muy difícil de tranzar, incluso de manera política (es un problema de mi luna en aries...).<br /><br />En el 98, después de pacientemente ser vapuleado por la ineficiencia burocrática de una &quot;multinacional&quot; decidí renunciar a la misma, dar un salto hacia la nada laboral. En su momento muchos compañeros de trabajo me preguntaban que cual era la nueva oferta de trabajo por la cual dejaba mi actual sustento. Ante la respuesta de que no existía otra opción y que me dicisión era motivada por éste y aquel motivo, recibía el típico comentario: &quot;Piénsalo&quot;, que no es mas que la versión resumida de la frase esa: &quot;La necesidad tiene cara de hereje&quot;. A la mierda.<br /><br />Haciando limpieza &quot;forzada&quot; en mi &quot;estudio&quot; (simple habitación dispuesta para las labores en casa) me encontré con un disquete en donde apareció la carta que en su momento envié a la &quot;Chief&quot; en Bocaratón -Miami- Headquarter Unisys Corporation.<br /><br />A pesar de lo duro y amargo que fué el tránsito, hoy poy hoy, al reerla ha sido motivo de una dulce alegría. Si, no lo niego y soy sincero, es una decisión, como pocas,  por la cual estaré siempre orgulloso (aun cuando no me considero una persona orgullosa). Hacer valer el derecho inalienable de cada individuo de convertirse en amo de su destino y de no ser objeto de desconsideración cual peón de ajedrez, cuyo destino se encuentra en la manos de otros y no las propias, es de un valor inestimable. Por ello la dignidad no tiene precio y su cara luce como la de un Príncipe.<br /><br /><br />&quot;Estimada Virginia,<br /><br /><br />Para mí en lo personal es muy lamentable comunicarte, aun más por este medio, que en el día de ayer le he informado a Luis E. Henríquez mi decisión de renunciar a mi actual cargo como empleado de Unisys.<br /><br />Me adelanto a clarificarte que mi decisión ha sido tomada serenamente; condición, según veo, indispensable y necesaria en casos como este, y que por lo mismo no ha sido determinada en función de algún &quot;desbordamiento emocional repentino&quot;...<br /><br />Dentro de las razones que me han obligado a tomar esta decisión, puedo decirte que estas son tanto de aspectos personales, como profesionales.<br /><br />En el primero de estos aspectos, y sin entrar en mayores detalles, puedo mencionarte que estos meses de incertidumbre han significado un alto costo emocional, tanto para mí como para mi familia...<br /><br />En el segundo de los aspectos, puedo decirte que también ha existido la incertidumbre constante, de un tiempo a la fecha, de si UNISYS &quot;desea&quot; continuar con el plan UniCard.  En virtud de esto, es que pienso que es preferible realizar mi retiro ahora, y no después, estando en un país extranjero, con el consiguiente costo tanto para la compañía como para mi persona.  En vista de esto es que he hablado con Luis acerca de una posible negociación de mí salida de la compañía.  El me ha remitido a tu persona.<br /><br />Por otro lado, dado que existen compromisos contraídos con bastante anterioridad a esta decisión mía que ahora te presento, es que le he señalado a Luis E. mi total voluntad de viajar a Colombia y luego a Dominicana, si así él lo dispone.  Sin embargo, me dice Luis que la decisión última debieras tomarla tú, aun cuando él desearía que yo viajase a esos compromisos.<br /><br />Por otra parte, pienso que en lo personal sería bastante feo de mi parte notificar esta decisión estando en un país diferente al de Chile, ya sea en Colombia, en Dominicana, o bien, en Venezuela.  Efectivamente, mi deseo es renunciar, pero en forma armoniosa y como caballero...<br /><br />Antes de despedirme, Virginia, aprovecho para enviarte mi sincera disculpa por toda esta situación, la cual me ha sobrepasado y obligado a tomar esta determinación.<br /><br />Apelando a tu comprensión, se despide muy Atte.,<br /><br />Nelson E. Castillo Tagle&quot;<br />]]></description>
		<pubDate>Sun, 23 Mar 2008 02:03:40 GMT</pubDate>
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